La importancia de la relación padres-hijos en el desarrollo afectivo-emocional del niño

El poeta Coleridge recibió un día la visita de un admirador. Cuentan que en el transcurso de la conversación, surgió el tema de la niñez y la educación:
Creo, afirmó con rotundidad el visitante, que debe dejarse a los niños total libertad para que piensen y actúen desde que son muy pequeños y que puedan tomar sus propias decisiones sin que nosotros intervengamos. Sólo así podrán desarrollar al máximo su potencialidad.

-Ven a ver mi jardín de rosas, le dijo Coleridge acompañando a su admirador hasta el jardín.
Al verlo, el visitante exclamó:
¡Pero esto no es un jardín, esto es un patio de maleza!
-Solía estar lleno de rosas, dijo el poeta, pero este año decidí dejar a las plantas de mi jardín en total libertad de crecer a sus anchas sin atenderlas. Y este es el resultado.

UN POCO DE HISTORIA

  • Ana Freud y colaboradores investigaron los efectos traumáticos de los bombardeos de Londres en los niños y descubrieron que los niños que permanecían con sus figuras de apego sufrían menos las consecuencias psíquicas que los niños que habían sido puestos a salvo en refugios seguros pero separados de sus padres.
  • Bowlby nos habla de que el apego es una predisposición compartida con otros mamíferos. Estudio niños separados de sus padres y colocados en entornos no familiares tales como hospitales y residencias infantiles encontrando secuelas como ansiedad, ambivalencia, estado de desapego (indiferencia) en el cual se reprimían tanto sentimientos afectuosos como hostiles. Para los teóricos de la evolución sin esta conducta de apego el ser humano no hubiera podido evolucionar del modo que lo ha hecho.
  • Main M. Ainsworth continuaron los trabajos de Bowlby y desarrollaron el experimento de laboratorio denominado “la situación extraña”, a partir del cual se establecieron los diferentes tipos de apego: Seguro, evitativo, ansioso/ambivalente y desorganizado (para más información ver artículo, en este mismo blog, sobre la autoestima y autonomía en el niño).

 

INVESTIGACIONES

  • Desde hace más de un siglo se conoce la gran importancia que supone para toda la vida del niño y del futuro adulto disponer a su lado, desde el nacimiento y durante los primeros años de la vida, de una o dos figuras de vinculación suficientemente próximas y suficientemente estables en el tiempo.
  • La figura de apego provee, en los primeros años, la seguridad básica esencial para poder explorar el mundo y en esta seguridad básica se sustenta la capacidad de relacionarse con los demás de modo sano y de aprender.
  • Investigaciones sobre la relación entre el vínculo con el cuidador y el desarrollo de las estructuras neurológicas del cerebro que nos muestran, por ejemplo, que el desarrollo del cerebro depende de la calidad de la crianza.
  • Hoy sabemos que el niño necesita ser cuidado por personas suficientemente constantes en el tiempo, que establezcan con él un vínculo emocional intenso.

 

INVESTIGACONES EN NEUROBIOLOGÍA

Los niños vienen al mundo dotados de capacidades de relación con los otros, no solo demandan de forma pasiva, nutrición y regulación de necesidades básicas:

  • A principios de los 90 G. Rizzolatti y su equipo descubrieron la existencia de las neuronas espejo. El sistema de neuronas en espejo da lugar a que cuando un sujeto observa las emociones de otro o capta sus emociones se reproduzca en sus circuitos pre-motores y somato-sensoriales la misma excitación, aunque inhibida en su pase a la acción, que está teniendo lugar en circuitos del observado, como si el observador realizara los mismos movimientos y experimentara las mismas emociones. (ver artículo sobre prevención en adicciones).
  • El hemisferio derecho es dominante durante los 3 primeros años de vida. Se le atribuyen las siguientes funciones:
    • Percepción de las emociones. Dominante para aspectos no-verbales del lenguaje. Expresión facial de los estados afectivos, etc.
    • En los primeros años de vida se desarrolla todo lo relacionado con la emocionalidad y las relaciones afectivas con los demás.

Experiencias sociales adversas, durante periodos tempranos críticos, dan como resultado alteraciones permanentes en estructuras cerebrales implicadas en el estrés, la capacidad de regular las emociones, de entender las emociones de los demás, etc.

 

INVESTIGACIONES SOBRE EL APEGO

El apego es una disposición a mantener proximidad y contacto (lazo de afecto) con una figura de carácter protector, denominada figura de apego.

La investigación del apego subraya la influencia que tiene la relación paterno-filial en:

  • Las interacciones con los otros niños.
  • En la mayor o menor seguridad a la hora de explorar el mundo.
  • En la mayor o menor competencia para gestionar el estrés.
  • En la habilidad para equilibrar las emociones.
  • En la posibilidad de tener relaciones interpersonales positivas en el futuro…

Los tipos de apego son:

  • Apego Seguro. Son niños que lloran y llaman apasionadamente en cada separación pero se calman inmediatamente tras el regreso de la madre. Este tipo de apego requiere respuestas sensibles y contingentes de la madre.
  • Apego Inseguro. Durante el procedimiento de la situación extraña estos niños experimentan un malestar o angustia considerable a un nivel fisiológico. Relacionado con rechazo de la madre.
  • Apego  ansioso –ambivalente. Parecían preocupados con sus madres durante toda la prueba y sin embargo demasiado enfadados y/o angustiados como para reconfortarse con la vuelta de esta. Falta de predictibilidad e insensibilidad materna hacia las señales del infante, pero no rechazo.
  • Apego desorganizado. Los infantes que manifiestan inmovilización, golpeteo con las manos, golpeteo con la cabeza, el deseo de escapar de la situación aún en presencia de los cuidadores son denominados como “Desorganizados/desorientados”.  Cuidador fuente tanto de temor como de reaseguramiento. (Más información en artículos anteriores)

 

TIPOS DE COMPORTAMIENTO MATERNAL QUE CONTRIBUYEN A LA DESORGANIZACIÓN MENTAL.

  • Comportamiento intrusivo negativo. La mofa o la burla hacia el niño.
  • La confusión de roles. Es el niño el que pasa a ejercer las funciones parentales.
  • Comunicaciones afectivas contradictorias. Por ej. hablarle cariñosamente al niño pero a la vez apartándonos de él sin permitirle el contacto.
  • La desorientación de la figura parental. Cuando estamos confundidos o asustados con el niño.
  • El retraimiento o distanciamiento. Cuando no nos comunicamos con el niño bien porque no le entendemos o no nos interesa. Tiene que ver con la frialdad emocional.

 

LA COMUNICACIÓN CON NUESTROS HIJOS

La importancia de hacer el esfuerzo de ponernos en su lugar siendo empáticos, recordar que las neuronas espejo nos ayudan a poder sentir lo que el otro siente.

Nuestras respuestas han de ser sensibles al estado emocional del niño para lo cual debemos tener capacidad de mentalizar (la función reflexiva). Esta es la capacidad para concebir los estados mentales como explicaciones del comportamiento en uno mismo y en los otros. Esta capacidad de atribuir estados mentales viene de un otro, los cuidadores. Ya desde que el bebe está en la cuna le empezamos a atribuir estados mentales, ¡Ah, ya sé que estas enfadado porque no te doy de comer!. El cuidador sensible atribuye un estado mental al niño, le otorga el status de agente mental (alguien que piensa). Tal actitud, en el marco de un apego suficientemente seguro, facilitará una progresiva evolución hacia la concepción del otro como ser pensante, con creencias e intenciones propias y que se pueden compartir.

Esta capacidad para pensar y sentir sobre nosotros mismos y los demás nos ayuda a no actuar sin reflexionar. Es importante en la prevención y tratamiento de todo tipo de trastornos (del control de impulsos, adicciones, ansiedad, anorexia, etc).

 

CONCLUSIÓN

Probablemente durante los primeros años de vida el ser humano sea el ser más indefenso del planeta, necesita ineludiblemente de un otro para poder alimentarse y cubrir sus necesidades básicas. Como hemos visto también necesita de un otro para un desarrollo mental equilibrado. Desde la total indiferenciación (dependencia) en el útero materno, hasta la consecución de su diferenciación (independencia) el ser humano necesita de otro que le ayude a tramitar los diferentes momentos evolutivos con los que se tendrá que enfrentar. De cómo ese otro pueda desempeñar está función dependerá en buena medida nuestro desarrollo afectivo-emocional y cognitivo.

Finalizaré de nuevo con un cuento: “Como las cometas”.

Erma Bombeck escribió un artículo comparando a los niños con las cometas:

“Te pasas la vida intentando hacerlas volar; Corres tras ellas hasta quedarte sin aliento. Caen al suelo. Chocan con los tejados. Tú las remiendas, las consuelas, las ajustas y les enseñas. Observas cómo el viento las mece y les aseguras que algún día podrán volar.

Finalmente vuelan… necesitan más hilo, y tú sueltas más y más, y sabes que muy pronto la bella criatura se desprenderá de la cuerda de salvamento que la ata y se elevará por los aires, como se espera que haga, libre y sola. Entonces te das cuenta de que has hecho bien tu trabajo”.

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